La parte por el todo: la eterna insatisfacción.

Autoestima

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Recientemente, en algunas conversaciones con personas de ámbitos muy distintos estoy observando un denominador común: coger la parte (la “negativa”) por el todo y no estar viendo el resto.

¿Para qué fijarse sólo en la parte “negativa”?

Seguramente podríamos pensar en ideas como “los resultados se logran cuando te castigas”, “no debemos creernos que somos buenos”, “el exceso de complacencia te lleva a no mejorar”, una serie de creencias que nos parece que justifican el que estemos viviendo las situaciones así.

La cuestión es que cuando escucho estos relatos, estoy escuchando mucho sufrimiento e insatisfacción.

Por ejemplo, alguno seguro que recuerda salir de un examen y sólo darle importancia a la pregunta que no había contestado bien. Y el malestar que sentía, sin darse cuenta de que de 10 preguntas sólo se estaba fijando en aquélla. Y lo mal que lo pasaba, aún cuando en el examen se obtendría una nota nada despreciable. Se le estaba dando toda la atención a un error y se estaba despreciando el resto, los 9 aciertos.

Poner foco en la parte en lugar de ver el todo, es una estrategia que lleva a un lugar de insatisfacción y sufrimiento, en lugar de llevar a un lugar de disfrute y celebración. ¿Quién no celebraría un 9 sobre 10?

Si aprendemos a darle importancia al todo, incluyendo errores y aciertos, seguramente nos daremos más oportunidad de celebrar y de disfrutar ambas cosas. Porque ambas nos sirven para seguir creciendo y mejorando, mantener nuestra autoestima y ser más ecuánimes con nosotros mismos y con los demás.

¿Qué estrategia utilizas tú para mantener tu autoestima a un nivel óptimo?

¿Te permites y mereces disfrutar de tus aciertos y de tus errores?

¿Cómo vives los errores de los demás? ¿Y sus aciertos?

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