Vencer el miedo, cada uno tiene su solución.

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Ahora que empezamos temporada y que lo hago con una infinita ilusión, quiero daros y darme un regalo desde mi más profunda vulnerabilidad, pues para mí aquí es donde yace la verdadera generosidad de dar.

Y no lo digo como una frase manida de las que podríamos colgar en un póster, que por cierto, están tan de moda.

Lo digo porque voy a revelaros mi principal miedo.

Sí, sí, ya veis que voy fuerte con mi vulnerabilidad: “Mi principal miedo es no hacer lo que los demás esperan de mí, en definitiva, no gustar”.

Pues ahora que ya lo he sacado y que la ternura me está llenando los ojos, me apetece contaros qué es lo que me ha llevado a escribir este post.

El pasado julio tuve el placer de certificarme en Coaching x Valores y en profundizar en aquellos valores que para mí son fundamentales en este momento de mi vida. Y tres de ellos son la autocompasióncompasión y el respeto (que me llevan a la armonía).

Casi al final de la certificación, tuvimos la oportunidad de vencer nuestro principal miedo mediante un ejercicio de alto impacto. No os podéis imaginar el miedo que surgió en mí cuando vi que “tenía que hacer” delante de todos los compañeros ese ejercicio, para mí, violento, y que me había dejado paralizada. Era un miedo mucho más grande que el que quería vencer.

Me dije “Sònia, ¿de dónde sale este miedo tan grande si te están planteando que sea la manera de vencer a tu propio miedo (el de gustar a los demás o hacer lo que los demás esperan de mí)? ¿Qué viene a decirme este otro miedo inmenso?”

Y aquí fue donde encontré mi propia solución: decidí no hacer el ejercicio aún cuando fui casi la única que no lo hizo.

La decisión la pude tomar cuando me di cuenta de que estaba honrando mis valores fundamentales, teniendo compasión de mí misma y respetando mi decisión de no hacer algo que yo no quería hacer.

No haciéndolo vencí mi miedo a no cumplir lo que los demás estaban esperando que hiciera, sin miedo a no gustarles. Fue así como escogí mi propia solución.

Y así es como entiendo que un coach acompaña a un cliente, desde el respeto a que él encuentre su propia solución, ya sea a sus miedos o a aquello que no le deja avanzar.

Así que me dispongo a empezar con un lastre menos esta temporada, conectada con mis valores y alegre de haberme dado cuenta de cual es mi propia solución.

¿Estás dispuesto a vencer tus miedos? ¿Cómo sueltas lastres que no te permiten avanzar?

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